La deformidad más frecuente de la oreja, y que generalmente tiene carácter familiar, es la oreja prominente u oreja en asa, que se caracteriza por tener aumentado el ángulo existente entre la oreja y la cabeza. Tal malformación, que puede ser uni o bilateral, puede producir en los niños importantes trastornos emocionales debido a las burlas por parte de los compañeros.
¿Qué es una otoplastia? La intervención consiste generalmente en dar una nueva forma a los pliegues del cartílago que conforman la oreja con el fin de que ésta se "pegue" a la cabeza.

¿Quién es el candidato ideal para someterse a una otoplastia? Dada la maduración precoz de las orejas, esta intervención en casos de niños con problemas psicológicos (complejos, aislamiento...) se puede realizar a edades tempranas, generalmente cuando el niño comienza a ir a la escuela, aunque no es infrecuente intervenir a otras edades incluso adultos. En general no hay una edad ideal para intervenir, sino cuando el niño "lo solicite".

¿En qué consiste la cirugía? La intervención, que suele durar unas 2 horas, consiste en realizar una pequeña incisión en la parte posterior de la oreja para exponer el cartílago auricular que esculpimos y damos una nueva forma, la cual se mantiene mediante puntos internos. En ocasiones, puede ser necesario extirpar una parte del cartílago para obtener una oreja más natural. Por último se extirpa una cuña de piel de la parte posterior de la oreja. La mayoría de las veces, aunque solo una oreja parezca anormal, se intervienen las dos para conseguir una mejor simetría

¿Qué tipo de anestesia se usa? Las otoplastias se realizan bajo anestesia local y en régimen ambulatorio, salvo en aquellos casos de niños muy pequeños que precisan anestesia general.

¿Cómo es el postoperatorio? Finalizada la intervención se coloca un vendaje compresivo, para evitar hematomas y reducir la inflamación, durante unos días, al cabo de los cuales se sustituye por una cinta (como la de los jugadores de tenis) que deberá llevar unas semanas con el fin de evitar que durante la noche las orejas se plieguen hacia delante y la lesión recidive

¿Dónde quedan las cicatrices? Las incisiones para una otoplastia son generalmente por detrás de la oreja, por lo que las cicatrices, una vez la oreja "pegada" al cráneo, apenas son visibles.

¿Qué complicaciones puedo tener? Las complicaciones en este tipo de cirugía son excepcionales. No obstante, y aún cuando los resultados son definitivos y no se modifican con los años, en algunos casos, y debido a la "memoria del cartílago", las orejas pueden volver a su posición original, en cuyo caso precisan un retoque. Como en cualquier otra intervención, existen riesgos propios de una cirugía y complicaciones propias de este procedimiento. Un pequeño porcentaje de pacientes pueden desarrollar un hematoma, que se disuelva espontáneamente o que precise drenaje. Ocasionalmente, puede producirse una infección del cartílago que aumente el tejido cicatrizal de la oreja; su tratamiento consiste en la administración de antibióticos.